La ciencia afirma que, cada cosa en el mundo necesita “algo” basado en su propia ideación que, le permita moverse y entendemos como combustible aquella sustancia cuya característica principal es la capacidad de liberar energía: calor, luz o movimiento mecánico (indispensables para el desarrollo de la civilización universal). Hasta los sistemas tecnológicos más avanzados, requieren un proceso de ignición que los haga encender y ese algo que diariamente les haga funcionar; así mismo, hay un combustible esencial para la vida humana: el oxígeno. Incluso casi todas estas sustancias utilizadas como combustible para maquinas, se activan cuando reaccionan a un agente indispensable, que en la mayoría de los casos también es el oxígeno. En fin, somos, nos movemos y hacemos porque respiramos, porque consumimos oxígeno, aun así ¿cuántas veces lo valoramos conscientemente? muy pocas; puedo afirmar que el proceso de respiración consciente es una actividad infravalorada, aunque se ha comprobado su gran ventaja para nuestro bienestar. Pero, no solo el oxigeno es vital para nuestra subsistencia; considero que “como maquinas particulares” también requerimos de procesos y algunos elementos para iniciar y mantenernos en una acción positiva, trascendental y que nos haga sentir particularmente útiles y especiales. Probablemente ya estés pensando cuales serían estos elementos necesarios para ti. Cada aspecto y etapa de nuestra vida requiere esa chispa personalizada, por ejemplo, para ser padres: tendríamos que fomentar una combustión entre amor incondicional, paciencia, entrega y aprendizaje; para ser emprendedor: enfoque y organización; para ser una persona virtuosa; humildad, empatía y solidaridad, y así cada misión en nuestra vida se debe acompañar de “ese algo” que le nutra y le mantenga en modo acción. Lo determinante sería, que en cada aspecto de pudiéramos observar claramente qué elementos debemos considerar, qué actitudes y virtudes potenciar o empezar a cultivar para poder lograr hechos placenteros para nosotros, impactantes para otros y memorables para la comunidad. En el caso de un vehículo tradicional, la gasolina permite que éste encienda y se mueva, aunque exista diferencia de calidad en este líquido y forme parte de un proceso en el que se van regulando aspectos mecánicos, en nosotros también ha de suceder así, si empezamos por la pregunta ¿qué me hace mover ante esta situación? Encontráremos la maneta de conocer mejor nuestro proceso y así evitaríamos fallas en nuestro motor. Para cumplir nuestro propósito (la misión de misiones, eso que vinimos a hacer en la vida) también es esencial saber más allá del qué, cómo, cuándo y para qué… De qué se alimentará esta acción y permitirá que, en su ejecución, sintamos esa plenitud y dignidad que deseamos; cada habilidad y talento, cada pasión e interés personal, cada necesidad, incluso cada recurso nuestro posee un elemento que lo activa, por eso, explora, identifica, descubre, atrévete y afianza, lo mejor de todo esto es que ese ingrediente siempre estará en ti y dependerá de tu decisión, falta verlo con claridad y aceptarlo como parte fundamental de nuestra existencia.
Amarillo, Un Rayo de Bienestar
@dimeamarillo
Diciembre, 2025.


